sábado, 12 de diciembre de 2009

PUENTE DOCE - MOLINO DE LA LUZ LOS LÓPEZ

Esta tarde me he dado una vuelta por el Puente Doce situado en la Vega de Fuencaliente en Huéscar, también llamado Molino de La Luz. Siempre había pensado que su nombre se debía al número de arcos... pues no... tiene 28, preguntaré porqué lo llamamos así y cuando lo sepa os lo contaré.

Se trata de un acueducto que tendrá unos 60 años (a ojo de buen cubero) y recogía aguas de nuestro Fuencaliente para, al final del mismo, caer a través de una gran tubería y producir electricidad. Todavía se ve esta tubería ya oxidada en la caseta que la protegía de las inclemencias y donde estarian todos los controles de la misma. Está abandonado desde hace muchos años pues yo nunca lo he visto en funcionamiento. He preguntado a mi padre y me explica que era de los López (D. José María López); éste molino junto con otro que habia en Duda abastecían de luz a Huéscar; todavía se acuerda cuando disminuía la intensidad de la luz de las bombillas de las casas (125 w)  durante los otoños e inviernos pues las hojas caídas taponaban las rejillas que hay al principio del acueducto y hasta que no las limpiaban no volvía a lucir igual... qué tiempos!





En una de las arcadas más grandes de Puente Doce vemos al Norte mi pueblo, la colina de Perico Ruiz y nuestro gran pico: La Sagra (estamos en diciembre y ni gota de nieve en esta cara).


Después me di un paseo por los alrededores pero, cuando me encontraba en esta alameda arrastrando los pies por la hojarasca, tuve que salir pitando dando voces.... escuché un tiro de escopeta tan cerca que los perdigones creo que no pasaron muy lejos de mi cabeza pues oí como chocaban con los troncos y ramas de los álamos... me c... en sus mulas!

La costumbre de quemar las hierbas de los ribazos y regueras para "limpiarlos" me ha parecido siempre una verdadera barbaridad, en primer lugar, por el peligro de incendio qué más de una vez ha hecho pasar un mal rato al incendiario y, después, por que se arrasamos con toda la microfauna de nuestro parajes. En esta foto lo podeís ver: en poco más de 5 metros miles de caracoles muertos. Después cuando salimos las tardes de primavera y verano cuando ha parado de llover a buscar caracoles y volvemos con las manos vacías diremos con grandes exclamaciones ¿dónde están los caracoles?, donde van a estar, ¡achicharrados en el invierno!


Con esta reflexion me despido hasta la próxima:

5 comentarios:

  1. Que historia mas interesante! A ver cuando me llamas y me voy contigo a una ruta de estas de fotografías...

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  2. vaya giro con lo de los cazadores,casi te cazan a ti
    vaya con los caracoles menudo susto pillarian los pobres.Muy chulo tu blog me gusta

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  3. Me dan muchisima pena los caracoles...Buuuaaa
    Esta primavera no podre ir a coger caracoles.
    Que rollo jopeta.

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  4. Mi abuelo materno, Ramón Soria Irigaray trabajó hace muchos años en el Molino de la Luz donde tambien vivió con mi abuela, mi madre y mis tio y tias durante los años de la Guerra Civil y Posguerra.
    Por favor, si alguien dispone de alguien dispone de algún dato más al respecto o tiene en su memoria algun tipo de historia familiar relacionada con el, estaria muy agradecida de recibirla pues ando estos días enfrascada en la recuperacion de mi arbol genealogico.














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  5. Mi abuelo materno, Ramón Soria Irigaray trabajó hace muchos años en el Molino de la Luz donde tambien vivió con mi abuela, mi madre y mis tio y tias durante los años de la Guerra Civil y Posguerra.
    Por favor, si alguien dispone de alguien dispone de algún dato más al respecto o tiene en su memoria algun tipo de historia familiar relacionada con el, estaria muy agradecida de recibirla pues ando estos días enfrascada en la recuperacion de mi arbol genealogico.














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